Puesta en conocimiento de hechos punibles definidos en el código Penal; José Andelfo Lizcano Caro

Los crímenes del rector de la UD: José Andelfo Lizcano Caro

Inicio: la primera pista

Toda investigación comienza con una sospecha. La mía comenzó con dos preguntas :

1. ¿para qué se había modificado la estructura administrativa de la Universidad Distrital mediante el Acuerdo 004 del 05/05/2025?

2. ¿Por que si desde el 2022 conseguimos la matricula cero persisten las listas de aspirantes rechazados cada semestre?

La hipótesis original era que el actual rector, José Andelfo Lizcano Caro, había utilizado la reforma de mayo del 2025 para legalizar órganos que, van a terminar funcionando como estructuras parasitarias dentro de la universidad; los centros,los institutos y las escuelas son estructuras burocráticas que reparten sueldos de mas de 10 salarios mínimos para trabajadores a los cuales aparte de dinero se les da poder pero ninguna responsabilidad real, consiguiendo multiplicar los cargos directivos, sacando a los docentes de las aulas y minimizando la cantidad de estudiantes activos que reciben educación publica y de alta calidad.

Parecía una explicación razonable. Había una reforma, aparecían nuevas estructuras administrativas y, posteriormente, aparecía un nuevo rector. Solo faltaba encontrar el documento que conectara las piezas.

Así que comencé a buscar.

Y entonces apareció la primera pista importante: la Resolución 021 del 24 de noviembre de 2025. Allí se encuentra un resumen de los diferentes aspirantes a la rectoría para el periodo del 2025 al 2029 y se formaliza la designación de José Andelfo Lizcano Caro docente adscrito como docente a la facultad del medio ambiente (FCFMYN) la cual lleva años rentando edificios de universidades privadas como la ECCI para operar, pero que ya tiene planeada la implementación de 5 escuelas para su facultad, como rector de la Universidad Distrital a partir del 01/12/2025.

Fue entonces cuando la hipótesis se derrumbo temporalmente, pues las fechas no cuadraban.

El Acuerdo 004 del 05/05/2025 ya había sido formalizado antes de que Lizcano fuera elegido como rector. Si quería hacer una auditoría y no simplemente construir una historia que confirmara mis sospechas, tenía que aceptar lo evidente: la primera hipótesis tenía un problema fundamental.

Lizcano no podía haber creado desde la rectoría una reforma que ya estaba aprobada antes de que llegara al cargo.

La pista no conducía hacia donde yo pensaba.

Pero como ya me había ensuciado las manos, decidí seguir una pista que estaba prácticamente frente a mí: el plan de gobierno publicado por el propio rector Lizcano.

Y fue allí donde encontré algo que cambió nuevamente el rumbo de la investigación.


Desarrollo: siguiendo las pistas

En la página 2 de su plan de gobierno, Lizcano afirma haber trabajado activamente en la reforma desarrollada entre los años 2008 y 2011, proceso que culminó con la publicación del Acuerdo 004 del 11 de agosto del 2011.

Aquello llamó inmediatamente mi atención.

Si mi primera hipótesis sobre el Acuerdo 004 de 2025 no podía sostenerse porque el documento había sido aprobado antes de la llegada de Lizcano a la rectoría, entonces quizá había que mirar un poco más atrás. No solamente hacia 2025, sino hacia la historia de las reformas que habían construido la Universidad Distrital que conocemos hoy.

Luego de releer el acuerdo 004 del 2011 original, descubrí que ese acuerdo se establece para limitar la permanencia académica y formalizar la denominada “prueba académica”, como una herramienta que los corruptos pueden usar para robarse los cupos de los estudiantes.Este acuerdo terminó convirtiendo la permanencia estudiantil en una de las principales preocupaciones de quienes estudiamos en la Gloriosa UD.

Cuando existe el riesgo permanente de perder el cupo, la preocupación inmediata deja de ser solamente la calidad de la educación, la administración de los recursos, la infraestructura o la protección de la Universidad Publica de los corruptos que las han querido privatizar desde hace mucho tiempo. El estudiante comienza a concentrar su atención en una pregunta mucho más básica: ¿cómo hago para no perder mi cupo?

Y aquí es donde la investigación empezó a encontrar una conexión que considero importante resaltar.

No estoy diciendo que las pruebas académicas hayan sido creadas exclusivamente para desviar la atención de la corrupción. Pero sí resulta legítimo preguntarse qué efectos produce un sistema que concentra buena parte de la preocupación de los estudiantes en conservar su cupo que esta siendo pagada por los impuestos de miles de trabajadores que lo único que esperan de nosotros es la construcción de un país mejor en el que vivir.

La pregunta se vuelve todavía más interesante cuando uno revisa qué estaba ocurriendo en la Universidad Distrital durante los años siguientes.

En la página 3 de su plan de gobierno, Lizcano también menciona que se postuló como rector para el período 2016–2020. Para quienes llegaron recientemente a la universidad y no conocen lo ocurrido durante esos años, vale la pena detenernos un momento en 2019.

Ese año los estudiantes denunciamos el caso de Wilman Muñoz Prieto, entonces director del IDEXUD —Instituto de Extensión y Educación para el Trabajo y Desarrollo Humano—, quien terminó siendo investigado y judicializado por hechos relacionados con la apropiación de recursos de la Universidad Distrital por más de 12.000 millones de pesos.

Entre los gastos que salieron a la luz aparecieron reuniones realizadas en La PISCINA, en las que participaban varios funcionarios de la Universidad Distrital pagadas con la tarjeta destinada a los rectores para cubrir gastos de representación.

Y aquí aparece un recuerdo que para muchos estudiantes resulta difícil de olvidar.

Mientras la universidad nos decía que no había presupuesto suficiente, los estudiantes recibíamos como apoyo alimentario carne molida a punto de descomponerse.

Después de descubrir y denunciar lo que estaba ocurriendo, las condiciones del apoyo alimentario cambiaron y se regresó a una alimentación más balanceada, como la que anteriormente se suministraba en las diferentes facultades.

¿Por qué detenernos en este episodio mientras investigamos al rector actual?

Porque este caso dejó una lección que considero fundamental para cualquier auditoría de una institución pública: cuando alguien afirma que no existe presupuesto, la pregunta siguiente debería ser siempre dónde está siendo utilizado el presupuesto que sí existe.

Con esa pregunta en mente regresé al plan de gobierno del actual rector.

En la página 7 encontré otra promesa que me llamó particularmente la atención: la idea de que la Universidad Distrital debería funcionar 24 horas los 7 dias de la semana.

En el papel suena bien. Una universidad pública debería procurar que sus estudiantes tengan acceso a sus instalaciones y puedan desarrollar sus actividades académicas, investigativas y culturales con la mayor amplitud posible.

Pero entonces recordé algo que había encontrado durante la auditoría realizada en siete facultades.

Los estudiantes tienen restricciones para utilizar las aulas, los laboratorios y las terrazas que permanecen cerradas y vacías la mayor parte del tiempo, mientras se habla de una universidad que debería funcionar 24 horas al día, los estudiantes encuentran restricciones para utilizar los espacios universitarios incluso cuando simplemente necesitan estudiar.

También aparecieron denuncias relacionadas con la cancelación de salidas de campo por falta de transporte.

Y entonces encontré otra pieza que me obligó a hacer una comparación.

Mientras a los estudiantes se les cancelan actividades académicas por falta de recursos logísticos, al rector, en menos de siete meses de haber asumido el cargo, se fue de viaje con todos los gastos pagos a Rusia en junio de 2026.

La existencia de ese viaje, por sí sola, no demuestra una irregularidad. Pero sí permite formular una pregunta perfectamente legítima en una auditoría: ¿cuáles son las prioridades presupuestales de la universidad?

Porque cuando se afirma que no existen recursos suficientes para determinadas actividades estudiantiles, pero sí aparecen recursos para otras actividades administrativas, el asunto deja de ser simplemente cuánto dinero tiene la universidad.

La pregunta pasa a ser cómo se decide gastarlo.

Y las pistas continuaron apareciendo.

En su plan de gobierno, el rector también promete pagar oportunamente a los trabajadores. Sin embargo, durante la auditoría correspondiente al período 2026 1, se denunciaron situaciones relacionadas con las obras de construcción del edificio espejo de la 40, que se encontraban detenidas por falta de pago a los obreros.

Al mismo tiempo, se encontraron problemas relacionados con la ejecución de los planes de mantenimiento. Entre sus consecuencias estuvo el cierre del ascensor de la Facultad de Ingeniería. En la sede Tecnológica también se denunciaron situaciones relacionadas con el mantenimiento de los ascensores, mientras la sede enfrenta además problemas frecuentes con el suministro de agua.

Una promesa por aquí, un documento por allá, una denuncia en otra parte y, poco a poco, las piezas empezaban a formar una imagen más grande.

Pero todavía faltaba una de las piezas más importantes: quién tiene la capacidad de decidir sobre el gasto.

Ahí fue cuando regresé nuevamente al Acuerdo 004 de 2025.

El nuevo acuerdo le otorga a Bienestar Institucional la capacidad de actuar como “Ordenador de Gasto”.

Entonces revisé lo que estaba ocurriendo con el bienestar de los estudiantes y la situación vuelve a resultar contradictoria.

Mientras los bonos del apoyo alimentario pueden tardar hasta cuatro meses en ser activados y solo pueden utilizarse en determinados almacenes de cadena, encontramos situaciones en las que productos básicos pueden tener precios considerablemente superiores a los del mercado; una libra de fresas, por ejemplo, puede llegar a costar $40.000.

Y mientras los estudiantes asisten a clase sin comer, aparece la construcción de un micro herbario de madera y policarbonato alveolar, con costos ejecutados por valores superiores a los cien millones de pesos, en la Facultad de Porvenir pero cuyo valor real no llega ni a los diez millones.

En este punto ya no estaba mirando un documento aislado.

Estaba mirando un conjunto de decisiones.

Y entonces regresé a la pregunta con la que había comenzado.

Si Lizcano no creó el Acuerdo 004 de 2025 desde la rectoría sino desde su rol como docente, ¿qué es exactamente lo que busca normalizar este acuerdo?


Cierre: las piezas sobre la mesa

Después de seguir todas estas pistas, mi hipótesis inicial cambió.

Ya no puedo afirmar que Lizcano haya diseñado el Acuerdo 004 de 2025 desde la rectoría, porque la propia cronología documental demuestra que el acuerdo fue formalizado antes de que asumiera el cargo.

Pero eso no significa que la investigación haya llegado a un callejón sin salida,todo lo contrario.

Significa que ahora tenemos una pregunta mucho más interesante: ¿qué tipo de estructura institucional construye el Acuerdo 004 de 2025 y qué consecuencias tiene para quienes estudian, trabajan y administran la Universidad Distrital?

Después de revisar los documentos y contrastarlos con lo encontrado durante la auditoría, mi conclusión es que el Acuerdo 004 de 2025 puede terminar funcionando como una herramienta para cuatro propósitos que considero especialmente preocupantes.

Primero, limitar la permanencia estudiantil y, con ello, facilitar el robo de cupos que deberían estar destinados y garantizados a los habitantes del Distrito Capital.

Segundo, implementar una estructura administrativa cada vez más compleja, en la que la multiplicación de órganos y responsabilidades va a dificultar las auditorías y a diluir la responsabilidad que corresponde a los servidores públicos.

Tercero, formalizar un sistema de escuelas, centros e institutos que crea nuevos espacios de poder y cargos directivos con remuneraciones superiores a los 10 salarios mínimos legales mensuales vigentes que ademas les permite a los docentes dejar de dictar clases y cobrar por participar en reuniones donde se les paga por calentar silla, permitiendo que cada vez menos estudiantes puedan acceder a la Gloriosa UD.

Cuarto, otorgar a Bienestar Institucional la capacidad de ordenar el gasto para poder usar libremente el presupuesto no ejecutado en favor de los corruptos infiltrados en la Universidad.

Y aquí quiero hacer una pausa.

Porque después de todo este recorrido podría decirte simplemente: “Yo tengo la razón. Los documentos demuestran que todo esto fue diseñado para beneficiar a los corruptos”.

Pero no quiero hacer eso. Quiero que partas desde el principio de que todos mienten y todos tienen intereses, incluso yo.

Sigue las pistas.

Lee el Acuerdo 004 de 2011. Lee el Acuerdo 004 de 2025. Lee el plan de gobierno de José Andelfo Lizcano Caro. Lee la Resolución 021 del 24 de noviembre de 2025. Revisa las decisiones presupuestales. Revisa lo que está ocurriendo en las facultades. Compara las promesas con los resultados.

Y después saca tus propias conclusiones.

Porque quizá yo esté equivocado o quizá soy de los pocos locos que se niegan a hacerse los siegos.

También puedes preguntarle a ChatGPT cómo debería funcionar la estructura organizacional de una universidad de alta calidad y comparar esas estructuras con la que actualmente está intentando clavarnos la Universidad Distrital.

Porque al final la pregunta no es solamente quién ocupa la rectoría.

La verdadera pregunta es qué universidad estamos construyendo, quién tiene el poder para decidir sobre ella, cómo se utiliza el dinero público y quién responde cuando las cosas salen mal.

Yo simplemente seguí las pistas que encontré.

Gracias por tu atención. Gracias por tu tiempo.

Y perdón por revelarte estas verdades tan incómodas pues publica la recibieron y parece que privada la han de entregar.

Te deseo un feliz no cumpleaños.

Hasta luego.


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